Cita triste de "Platero y yo"

Estamos leyendo este libro de Juan Ramón Jiménez y quiero compartir con vosotros estas líneas:

"... ¡Sí, sí, cantad, soñad, niños pobres! Pronto, al amanecer vuestra adolescencia, la primavera os asustará, como un mendigo, enmascarada de invierno.
- Vamos, Platero."

Quiero que me digáis a qué capítulo pertenece.
Quiero que me digáis qué cantan los niños (dadme un enlace a la letra y a la canción).
Quiero que me digáis si ha acertado el autor al incluir esta canción en este capítulo.
Quiero que me expliquéis con vuestras palabras lo que quiere decir Juan Ramón en esta cita. 
Quiero que me deis vuestra opinión sobre la adolescencia de los niños pobres 

¿Es mucho pedir?...
¡¡ Daré un POSITIVÓN para el mejor comentario !!

Celebrando la Navidad!

Ahora que nadie nos ve ni nos oye... 
¡vamos a cantar villancicos en clase de Lengua para celebrar la Navidad!


¡FELIZ NAVIDAD!

Platero y... Juan Ramón Jiménez.

Juan Ramón Jiménez (1881-1958)
Vamos a leer este libro de uno de nuestro poetas más importantes, Premio Nobel de Literatura en 1956 y andaluz universal.
Juan Ramón Jiménez es este que veis. Nació en Moguer (Huelva) el 23 de diciembre 1881 (¡qué bien nacer el mismo día en que celebramos la Nochebuena!) y murió en el exilio, en Puerto Rico, el 28 de mayo de 1958.
Como ya he dicho, se dedicó principalmente a la poesía. Mejor debería decir 'lírica', pues no solo escribió en verso, sino en prosa, pero buscando siempre ese lado poético, lírico, emocional y filosófico del mundo y sus cosas. Por eso no nos debe extrañar que este libro, "Platero y yo", escrito en prosa, se parezca mucho a la poesía: está lleno de emoción, ternura, nostalgia, reflexión sobre la vida, la amistad, el tiempo... ¿Y es un libro para niños, como se cree habitualmente?... El propio Juan Ramón aclara esta pregunta en el prólogo, así que lo citamos literalmente y punto en boca:

"ADVERTENCIA A LOS HOMBRES QUE LEAN ESTE LIBRO PARA NIÑOS. Este breve libro, en donde la alegría y la pena son gemelas,cual las orejas de Platero, estaba escrito para... ¡ qué sé yo para quién ! ...para quien escribimos los poetas líricos... Ahora que va a los niños, no le quito ni le pongo una coma. ¡Qué bien !Dondequiera que haya niños - dice Novalis- , existe una edad de oro. Pues por esa edad de oro, que es como una isla espiritual caída del cielo, anda el corazón del poeta, y se encuentra allí tan a su gusto, que su mejor deseo sería no tener que abandonarla nunca.¡ Isla de gracia, de frescura y de dicha, edad de oro de los niños; siempre te halle yo en mi vida, mar de duelo; y que tu brisa me dé su lira, alta y, a veces, sin sentido, igual que el trino de la alondra en el sol blanco del amanecer !Yo nunca he escrito ni escribiré nada para niños, porque creo que el niño puede leer los libros que lee el hombre, con determinadas excepciones que a todos se le ocurren. También habrá excepciones para hombres y para mujeres, etc."

"Platero y yo" podéis encontrarlo en internet en este enlace.

Durante la lectura utilizaremos este modelo para elaborar entre todos un esquema general del libro
e ir debatiendo en clase los contenidos. 

También se admiten comentarios (aquí abajo) 
para ampliar la biografía y obra de Juan Ramón Jiménez 
o para dar opiniones 
o preguntar dudas.


Tablas de morfología

Tal vez os sea de ayuda estas 
de 
PRONOMBRES PERSONALES, 
PRONOMBRES Y DETERMINANTES POSESIVOS 
Y  CONJUGACIÓN VERBAL 

(de nada)


JUAN GOYTISOLO: PREMIO CERVANTES 2014

¡Ya era hora! A los 83 años, por fin, los honorables académicos se han convencido de los méritos de Juan Goytisolo. Como novelista, Goytisolo ha ido jalonando cada etapa de nuestra novela desde los años 50 del siglo XX hasta hoy, con títulos magistrales entre los que podemos citar "Juegos de manos", "Duelo en el paraíso" (1955), "La resaca", "Fiestas" (1958), "Fin de fiesta", "Campos de Níjar", "La Chanca" (1962), "Señas de identidad" (1966), "Reivindicación del conde don Julián" (1967), "Juan sin tierra"...
Sus novelas, ensayos, reportajes y libros de viajes son una búsqueda de la identidad de los pueblos, una mirada crítica a la realidad actual y también histórica del mundo y de España (de la que llega a renegar), un análisis de los modos de vida de las gentes para desmontar las falacias y las mentiras y reivindicar siempre a los que la nación dejó sin su voz. Goytisolo no es solo maestro de la lengua castellana, experimentador e innovador del discurso narrativo, sino también y principalmente un hombre íntegro, con un mensaje ético que ha defendido con el ejemplo durante sus 83 años de vida.
Como ejemplo de su escritura, este fragmento de "Campos de Níjar"

"Durante unos minutos caminamos los dos en silencio. La carretera parece alargarse indefinidamente delante de nosotros. El viejo lleva el cenacho cubierto con un trozo de saco y le pregunto si aún le quedan tunas.
-¿Tunas? Por qué?
-Ayer por la tarde, ¿no estaba usted en Níjar?
-Sí, señor
-Es que me pareció verle allí en el mercado.
-¿Y todavía dice usté si me quedan tunas?
El viejo se detiene y me mira casi con rabia.
-Las que usté quiera. Tenga. Se las regalo.
-No le había dicho eso ...
-Pues se lo digo yo. Cójalas. Y, si no le gustan, escúpalas. No me ofenderé.
Ha quitado el saco de encima y me enseña el cesto, lleno de chumbos hasta los bordes.
-Quince docenas. Se las doy gratis.
-Se lo agradezco mucho pero ...
-No debe agradecerme nada. Nadie las quiere. Tengo mi mujer en la cama, con fiebre. Necesito ganar dinero y ¿qué hago? coger varias docenas de tunas e irme al pueblo. imbécil que soy! La gente prefiere que le pidan limosna en la cara.
El viejo deja caer las palabras lentamente, con voz ronca, y se vuelve hacia mí.
-¿Las sabe usté cortar?
-Sí
-Entonces, venga. Le daré tenedor y cuchillo.
-¿Ahora?
-Si, ahora. Estarán un poco calientes, pero es igual. Frías, tampoco tientan a nadie.
En la linde de la carretera hay una higuera amarilla y raquítica, pero de alguna sombra. Nos sentamos en el suelo y el viejo me tiende el cuchillo y el tenedor.
-Coma usté las que quiera. Al cabo igual tendría que echarlas.
Yo digo que saben distinto que en Cataluña y el viejo calla
Y se mira las manos.
-Prefiero estas. Son mucho más sabrosas.
-Lo dice usté para ser amable y se lo agradezco.
-No. Es la pura verdad.
[…]
La música monocorde de las cigarras pone sordina a sus pa¬labras. En la llanura el sol brilla como un tumor de fuego.
[…]
-En su país debe llover. Siempre he querido ir a un país donde haya lluvia pero nunca lo he hecho, y ahora ... Está ya duro el alcacer para zampoñas ...
Las palabras salen difícilmente de sus labios y mira absorto a su alrededor.
-Aquí han pasado años y años sin caer una gota, y mi mujer y yo sembrando cebada como estúpidos, esperando algún milagro ... Un verano se secó todo y tuvimos que sacrificar las bestias. Un borrico que compre al acabar la guerra se murió también. No se puede usté imaginar lo que fue aquello ...
La llanura humea en torno a nosotros. Una banda de cuer¬vos vuela graznando hacia Níjar. El cielo sigue imperturbablemente azul. El canto de las cigarras brota como una sorda protesta del suelo.
-Nosotros solo vivimos de las tunas. La tierra no da para otra cosa. Cuando pasamos hambre nos llenamos el estómago hasta atracarnos. ¿Cuántas dijo que se comía usté?
-No sé, docenas.
-En casa hemos llegado a tomar centenares. El año pasado, antes de que mi mujer cayera enferma, le dije: "Come, haz igual que yo, a ver si reventamos de una vez", pero los pobres tenemos el pellejo muy duro.
EL viejo parece verdaderamente desesperado y como hace ademán de levantarse y escampar, me incorporo también.
-¿A cuánto las vende usted?-digo.
EL viejo vuelca las tunas por el suelo y se mira las alpargatas.
-No se las he vendido. Se las he regalado.
Torpemente saco un billete de la cartera.
-Es una caridad-dice el viejo enrojeciendo--. Me da usté una limosna.
-Es por las tunas.
-Las tunas no valen nada. Déjeme pedirle como los otros.
Por la carretera pasa una motocicleta armando gran ruido. EI viejo alarga la mano y dice:
-Una caridad por amor de Dios.
Cuando reacciono ha cogido el billete y se aleja muy tieso can el cenacho, sin mirarme.
"


A vueltas con los sintagmas.

Hace algún tiempo (años, pero como si fuera ayer) publicamos una entrada sobre el análisis morfosintáctico de los sintagmas. Hoy os hablo solo de analizar la composición de los sintagmas, es decir, identificarlos dentro de una oración y luego ver cómo están formados: su núcleo, su determinante y sus adyacente (y decir también qué categoría o clase de palabra es el núcleo, el determinante y el adyacente). No hace falta que digáis la función sintáctica que desempeña el sintagma dentro de la oración. Eso lo dejamos para más adelante.

La práctica (con un breve cuadro de explicación teórica) la tenéis AQUÍ. Son tres hojitas con autocorrección. En clase me preguntáis las dudas que os hayan surgido

La tristeza.

Cuando estéis tristes, decidlo. 
Siempre encontraréis a vuestro lado un amigo dispuesto a escucharos.

"El profe me ha dado una nota para mi madre. La he leído. Dice que necesita hablar con ella porque yo estoy mal. Se la he puesto en la mesilla, debajo del tazón lleno de leche que le dejé por la mañana. He metido en el microondas la tortilla congelada que compré en el supermercado y me he comido la mitad. La otra mitad la puse en un plato en la mesilla, al lado del tazón de leche. Mi madre sigue igual, con los ojos rojos que miran sin ver y el pelo, que ya no brilla, desparramado sobre la almohada. Huele a sudor la habitación, pero cuando abrí la persiana ella me gritó. Dice que si no se ve el sol es como si no corriesen los días, pero eso no es cierto. Yo sé que los días corren porque la lavadora está llena de ropa sucia y en el lavavajillas no cabe nada más, pero sobre todo lo sé por la tristeza que está encima de los muebles. La tristeza es un polvo blanco que lo llena todo. Al principio es divertida. Se puede escribir sobre ella, “tonto el que lo lea”, pero, al día siguiente, las palabras no se ven porque hay más tristeza sobre ellas. El profesor dice que estoy mal porque en clase me distraigo y es que no puedo dejar de pensar que un día ese polvo blanco cubrirá del todo a mi madre y lo hará conmigo. Y cuando mi padre vuelva, la tristeza habrá borrado el “te quiero” que le escribo cada noche sobre la mesa del comedor."
"LA TRISTEZA", Rosario Barros Peña (España, 1935)
Tomado de Francisco Rodríguez Criado, en su blog NarrativaBreve

Una conversación radiofónica: 400 cerdos.


He aquí la grabación que han hecho Jesús y Nuria (de ESO3ºA) del texto titulado "Cuatrocientos cerdos". Mi más sincera enhorabuena por este estupendo trabajo.



(Por si no lo sabíais, este diálogo radiofónico es verídico.... ¡jajajaja!....
 Aquí tenéis el original...
¡¡quién puede mejorar esto!!
¡Jajajajaja!

La lengua coloquial

La lengua coloquial está llena de recursos expresivos, de emotividad, de espontaneidad. De acuerdo que todo eso puede conducir a errores lingüísticos. Nuestro habla coloquial no pretende la corrección y la pulcritud, sino comunicar o mejor aún, conectar con nuestros interlocutores de una manera rápida, confiada (¿sincera también? Tengo mis dudas)
A veces la lengua coloquial recurre a expresiones o frases hechas que pueden tener alguna dificultad de comprensión. Traedme a los comentarios de esta entrada los significados de las frases que os propongo AQUÍ. Os puede ser de ayuda este blog. ¡No os lo perdáis!
También me gustaría que ampliarais ese listado fraseológico con las frases que conozcáis de vuestro entorno familiar. 

Blogs hermanados.